Kako Bastar en Historia de la Salsa

Tomado del suplemento Historia de la Salsa. Primera Hora, miércoles 31 de diciembre de 2003

Fue una de las figuras cimeras de la música caribeña de Nueva York durante las décadas del 60 y 70, destacándose como percusionista y líder de orquesta.

‘Era una persona bien humanitaria’   

En una foto familiar junto a su hijo Richie, su hija Elizabeth y su esposa Yolanda

En una foto familiar junto a su hijo Richie, su hija Elizabeth, y su esposa Yolanda.

FRANCISCO ÁNGEL ‘Kako’ Bastar es una de las figuras más relevantes en el desarrollo de la salsa, destacado líder de orquesta que no sólo construyó un proyecto musical sabroso, sino que fue responsable del ascenso de muchos artistas de la época.

Para sus amigos y colaboradores más cercanos, el percusionista boricua fue “muy fino, siempre bien elegante y, ante todo, una persona bien humanitaria, agradable y servidor, que ayudaba a todo el mundo”.

Cuenta Miguel ‘Meñique’ Barcasnegras que no hubo ser a quien ‘Kako’ Bastar –que se desvivió por vestir trajes oscuros y con brillo, siempre luciendo el buen gusto por la moda- negara su mano amiga.

Generalmente solía identificar el talento y entusiasmo de los jóvenes músicos y cantantes y los incitaba a desarrollarse en el arte de la canción popular.

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Fue muy querido en Panamá. En la foto, en una transmisión radial en ese país.

“Muchas veces ofreció la residencia de su madre, en la calle Stevins, en El Bronx, como albergue, mientras la gente se ubicaba en Nueva York, como fue mi caso”, narra el cantante panameño.

La lista es extensa e incluye nombres como Camilo Azuquita, Chamaco Ramírez, Cheo Feliciano y Ramón Rodríguez, entre otros tantos que encontraron en él un vivo ejemplo de solidaridad. Fue amante de la música y deseosos de que sus colegas latinoamericanos y caribeños hallaran un espacio para realizar sus carreras.

 

 

 

DISCOGRAFÍA SELECTA

Su propuesta artística recorrió por varios ritmos del pentagrama antillano, acompañándose siempre de magníficas personalidades de la canción popular.

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FRANCISCO ‘KAKO’ BASTAR

Intérprete del mejor sonido antillano

Desde niño, Francisco Ángel ‘Kako’ Bastar Ramos sintió atracción por la música, aunque no imaginó que en poco tiempo se convertiría en una de las figuras cimeras del pentagrama sonoro latino de la ciudad de Nueva York en los años 50 y 60, al lado de figuras prestigiosas como Mongo Santamaría, ‘Machito’ Grillo, Charlie Palmieri, Tito Puente, Joe Quijano y Louie Ramírez, entre oros.

Nacido el 21 de junio de 1936, en la calle del Cristo del Viejo San Juan, ‘Kako’ Bastar inició sus pinitos en el arte como bailarín junto a su hermana Ana Luisa, cuando apenas contaba con siete años de edad.

Su principal inspiración fue su madre, Eugenia Ramos, reconocida bongosera de una banda de mujeres que se abrió paso en el ambiente musical de Puerto Rico en los años 20 y quien, además, fungió como bailarina de los Pleneros de la 21.

“Mi madre nos incitó a bailar y nuestra primera presentación fue en el show ‘En blanco y negro’, de Ruth Fernández, en el teatro Tapia, donde bailamos junto a nuestros primos ‘Cochi’ (Ramón Ortiz) y ‘Cochona’ (Isabel Ortiz). También hicimos bailes en el hotel Normandie y en El Escambrón bailando rumba”, recuerda Ana Luisa.  

Cuenta la hermana del percusionista que aunque ‘Kako’ tenía un buen desempeño como bailarín -oficio en el que se le auguraba éxito- su pasión estaba en la música, principalmente como percusionista, destreza que aprendió de su madre.

“‘Kako’ tenía 10 años cuando se empezó a mezclar con (Rafael) Cortijo en Santurce, justo cuando mami nos matriculó a estudiar en el Conservatorio de Música”, cuenta la también bailarina.

Confiesa que, a pesar de las buenas destrezas que perfilaba su hermano como bailarín y percusionista, su padre don Francisco Bastar, prefería que su hijo se desarrollara como jugador de béisbol, deporte en el que éste se había destacado en los años 40 siendo la primera base de Los Senadores de San Juan.

SU DESARROLLO MUSICAL EN NUEVA YORK

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Junto a Charlie Palmieri (izquierda) y Tito Puente (centro) formó parte del selecto grupo Allegre All Stars.

A sus 16 años de edad, en 1952, ‘Kako’ Bastar emigró con su familia a la ciudad de Nueva York encontrando en la gran urbe un espacio fértil para desarrollarse como percusionista, tal y como fue su sueño de niño.

Al poco tiempo de residir en ‘La Gran Manzana’, el joven músico ingresó en 1957 a la orquesta de Arsenio Rodríguez, la principal agrupación de son en la época. Esta oportunidad le abrió, a su vez, la brecha para darse a conocer en las lides musicales más prestigiosas del mercado latino neoyorquino y, poco a poco, lanzarse como figura al frente de su propia orquesta.

Antes, acompañó en el bongó a la portentosa orquesta de Frank Raúl ‘Machito’ Grillo, participó junto a la banda de Héctor Pellot, se convirtió en el timbalero suplente de la agrupación de Tito Puente y trabajo en el grupo del músico cubano Belisario López.

En 1955, ‘Kako’ Bastar organizó su primera orquesta, en la que fungió como conguero, timbalero y bongosero, logrando buena acogida en los mercados de Nueva York, Puerto Rico y Panamá.

Las primeras señas del trabajo de su orquesta datan del 1958, cuando grabó dos discos 78 rpm con el sello SMC de la compañía Alegre Records, propiedad de Al Santiago.

Para esa época también grabó un sencillo en tributo a la música de Rafael Cortijo, a quien siempre consideró su mentor, según cuenta su hermana Ana Luisa.

En cambio su primer álbum lo logró en 1961 para el sello Alegre, ‘Kako y su combo’, en el que figuró como vocalista Julián Llano y que incluyó los temas ‘Las nenas del barrio’, ‘Despierta rumbero’, ‘El jaleo’, ‘La gente donde yo vivo’, ‘Tiboco’, ‘Pita el tren’, ‘Chocolate caliente’, ‘No vas a la pachanga’, ‘El bebé’, ‘San serení’, ‘Tengo ganas de llorar’, y ‘El candao y la llave’.

Esta producción matizada en los ritmos de la pachanga, el mambo, el son montuno y el guaguancó, -fue presentada como una ‘valiosa contribución’ al sonido caribeño y que “logra de modo magistral el descubrimiento de ángulos temáticos y rítmicos que son un capítulo de buen gusto en la difusión de la música antillana”.

En la presentación de este disco, el productor Al Santiago introdujo a ‘Kako’ Bastar destacando su “notable ejecución de los timbales” y señalándolo como un músico “de acento instrumental personal y un estilo muy suyo para interpretar estos ritmos (caribeños)”, cuya virtud es “su intransigencia por conservar intocable el ritmo interpretativo, libre de mistificaciones ni fórmulas artificiosas […] que se ajustan a la verdadera esencia de la música antillana, con tal fidelidad, que hacen de cada ejecución un acierto”

En 1961, ‘Kako’ Bastar también se convierte, junto a Charlie Palmieri, en director del proyecto Alegre All Stars que unió a figuras de la talla de Ray Coen (piano), Bobby Rodríguez (bajo), Frankie Malabé (conga), Louie Malabé (vibráfono) y Chivirico Dávila (voz), entre otros.

Al mismo tiempo fue ‘caza talento’ para el sello Alegre contribuyendo a lanzar a la fama a muchas figuras musicales que hoy se han destacado en el ambiente.

MIEMBRO DEL GRUPO SELECTO DE ESTRELLAS SALSERAS

Junto a Tito Puente realizando una descarga de timbales en el club Caborrojeño de Nueva York

Junto a Tito Puente realizando una descarga de timbales en el club Caborrojeño de Nueva York

Ya convertido en una figura con personalidad en el mundo musical caribeño de Nueva York, ‘Kako’ Bastar lanzó su segundo disco, ‘Kako y su combo, volumen II’ (1962), con la participación de Chivirico Dávila en la interpretación de los temas ‘Mi guaguancó’, ‘El Malo’, ‘Cuidadito Compay gallo’, ‘Te voy a comprar’, ‘La plena de San Antón’, ‘Encantado de la vida’, ‘La lengua melódica’, y ‘La pesadilla’, entre otros.

Fue entonces cuando se produce su reencuentro con las figuras de la música popular en Puerto Rico, casi en un cruce con la base de su musicalidad y sus raíces sonoras.

Acompañado de Chivirico Dávila, Charlie Palmieri y Paquito Guzmán, y bajo la producción de Al Santiago, ‘Kako’ Bastar reúne a las personalidades más relevantes del cancionero boricua para crear el álbum Puerto Rican All Stars Featuring Kako’, en 1963

El cónclave se integró, en primer orden, por los músicos de la recién creada agrupación El Gran Combo: Rafael Ithier (piano), Mikie Cruz (bajo), Roberto Roena (bongó), Milton Correa (timbales), Martín Quiñones (conga), Quito Vélez y Miguelito Miranda (trompetas) y Eddie Pérez y Héctor Santos (saxofón).

Al grupo se añadieron Jesús Caunedo (saxofón), Fernando Arbelo (trombón), Johnny Rodríguez (voz), Daniel Vásquez (conga) y César Concepción y Mario Ortiz (trompetas).

La grabación de este álbum inició un día en la alborada del mes de febrero de 1963,a las 4:00 de la mañana, y concluyó cinco horas más tarde, en una experiencia que, según reseña el productor Al Santiago en la contraportada del disco, fue “una de las secciones de música latina más modernas y extrovertidas antes grabada”.

A este trabajo le siguió el álbum ‘Tributo a Noro Morales’ (1964), acompañado de su New York Alter Hour Orchestra, en la que incluyó los talentos de Charlie Palmieri (piano), Israel ‘Cachao’ López  (bajo), José ‘Chombo’ Silva (saxofón), Louie Ramírez (vibráfono), Joe Quijano (bongó), José Cora (percusión) y Chivirico Dávila y Felo Brito (voz), entre otros.       

Años más tarde grabó el disco ‘Live it up’ (1967) para el sello Musicor Records, en compañía del cantante panameño Camilo Azuquita, en una producción de Al Santiago, con los temas ‘Aunque no tengo dinero’, ‘La chica del Barrio Obrero’, ‘A golpe de timbal’, ‘El guapo’, ‘Ritmo melón’, y ‘Lo que sea’, entre otros.

En 1968 participó junto a Charlie Palmieri en la elaboración y dirección de la producción ‘The Salsa All Stars’, con el sello salsa, en una propuesta que emuló a las viejas descargas musicales cubanas (‘jam sesions’) con la participación de un grupo de figuras musicales de primer orden como Israel ‘Cachao’ López, Louie Ramírez, Bobby Rodríguez, Víctor Paz, Pupi Legarretta, Cortijito, Camilo Azuquita, Chamaco Ramírez, Yayo ‘El Indio’, Santos Colón, Héctor Lavoe, Chivirico Dávila y otros.

Al mismo tiempo apareció en el mercado el álbum ‘Sock it to me, latino’ (1968, Artol Records), que introdujo en su banda la figura de Miguel Barcasnegras ‘Meñique’ y en el que Héctor Lavoe figuró como corista principal.

“Conocí a ‘Kako’ en Panamá durante la celebración de los carnavales. Allá tuvo un problema con Camilo Azuquita, que era su cantante, y empezó a buscar quién lo reemplazara. Yo tenía en ese tiempo la mente fresquesita y me pude aprender todos sus números. En aquel momento canté con Beto Tuboa en la provincia de Chiriquí y trabajamos juntos bajo el acuerdo de que nos ayudaríamos mutuamente. Él me dijo que si lo ayudaba a terminar sus presentaciones en Panamá me traería a Nueva York, y así lo hicimos”, cuenta el veterano vocalista Meñique Barcasnegras.

El cantante panameño, quien arribó a ‘La Gran Manzana’ en abril del 1968, estuvo junto a la banda de ‘Kako’ por varios meses, hasta que un día, realizando un espectáculo en el club El Caborrojeño, al verlo cantar, Tito Puente le habló a su homólogo ‘Kako’  para que le permitiera reclutarlo.

“Tito (Puente)  me ofreció trabajo y yo le dije a ‘Kako’ que no, porque el acuerdo era que íbamos a tocar juntos, pero él me dijo: ‘Ese (Tito) es el maestro y es importante para tu carrera cantar con su orquesta’. Así empecé con Tito, gracias a ‘Kako’ que siempre estuvo dispuesto a ayudar a todo el mundo”, narra el cantante panameño.

En 1969, el aguzado músico participó como timbalero en la producción ‘Live Jam Session’, con el junte Cesta All Stars, seguido por Salsa festival (1970). Ambos discos fueron dirigidos por Charlie Palmieri y producidos por Al Santiago y Joe Quijano. Contaron con la participación vocal de Cheo Feliciano, Yayo ‘El indio’, Jimmy Sabater, Víctor Velásquez, Chaquito Montalvo, Willie Torres y Dioris Valladares. Entre los músicos se destacaron Bobby Rodríguez, Willie Rosario, Barry Rogers (que ejecutó el tres y el trombón), Orlando Marín, Frankie Malabé, Pedro Perdomo, Joe Wohletz y Joe Rodríguez.

LABRÓ UNA HISTORIA LLENA DE SABOR

Al arribo de la década del 70 se produjo la unión de dos figuras cimeras de la canción popular caribeña, en una producción que sacudió el ambiente musical latino de Nueva York.

Se trata del disco ‘Lo último en la avenida’ (1971), que junto a Ismael Rivera con ‘Kako’ y su orquesta, en una producción excelsa que se dio en medio de los trabajos de ‘El Sonero Mayor’ y sus Cachimbos e incluyó las composiciones ‘Mi negrita me espera’, ‘La cumbita’ y ‘El cumbanchero’, entre otros.

En el mismo tono de reencontrarse con la raíz de su musicalidad e historia, ‘Kako’ grabó el álbum ‘Ritmos y cantos callejeros’ (1973) con Rafael Cortijo, cantando Chivirico Dávila e Ismael Rivera en los coros.

Al mismo tiempo apareció en escena la producción ‘La máquina y el motor’, que unió por primera vez el talento del cantante cubano Eugenio ‘Totico’ Arango y El Trabuco de ‘Kako’ Bastar.

Este trabajo, en palabras del fenecido compositor puertorriqueño Tite Curet Alonso, “está lleno de sabor y está disparando comentados cartuchos de salsa viva y el público los está siguiendo, las interpretaciones aquí incluidas están entre las mejores de salsa de cuantas vendrán al mercado este año”.

La propuesta que incluyó temas como ‘La máquina y el motor’, ‘Así se baila’, ‘Oye mora linda’, ‘Los barrios unidos’, ‘Oye los tambores’, y ‘Para ya bandolera’, fue continuada  con el álbum “Siguen pa’ lante y pa’ lante”, con el que el binomio de artistas consagró su éxito.

“Totico es un cantante rumbero surgido de la línea directa del guaguancó callejero, de solar y barrio que desde muchacho seguía por La Habana los pasos de cuanto conjunto y cantante bueno hubo en aquella ciudad. Tocando tumbadora y cantando a la vez el sabroso guaguancó, convenció a medio mundo y se le tiene como uno de los mejores en ese género, que domina a la perfección”, señaló Tite Curet en la presentación de uno de los discos del dúo de artistas.

En 1974 ‘Kako’ Bastar irrumpe en el mercado con el trabajo ‘Kako’, bajo la producción de Louie Ramírez, y en el que se consignó la grabación de los primeros temas del compositor orocoveño Ramón Rodríguez: ‘Sinceridad’ y ‘La cazuela’. Un año después, el percusionista se une nuevamente al legendario vocalista Camilo Azuquita en el disco ‘Salsa’, (1975), seguido por ‘Unión dinámica’ (1976).

Entrado el año 1977, ‘Kako’ regresó a un estudio de grabación acompañado de la mayoría del séquito de músicos que años atrás habían conformado las producciones ‘The Allegre All Stars’, (1961) ‘The Salsa All Stars’ (1968) y los dos álbumes trabajados con el junte The Cesta All Stars (1969 y 1970), pero en esta ocasión para lanzar la reunión de estrellas musicales del sello alegre, en cuatro producciones de alta calidad: ‘Perdido’, ‘El manicero’, ‘Lost & found’ y ‘Way out’.

A finales de la década del 70, ‘Kako’ Bastar reapareció tocando bongó con la banda de Frank Raúl ‘Machito’ Grillo y durante los años 80 compareció junto a la orquesta Típica 73.

En 1984, grabó el disco ‘En la avenida otra vez’, junto a Ismael Rivera, hijo, en la parte vocal incluyendo los temas ‘Que murmuren’, ‘Para cantar’, ‘Se escapó un león’, ‘Tú eres’, ‘Agitando’, ‘Hola qué tal’, ‘Viva Colombia’, y ‘Admiración’. Esa producción aunque pegó en la isla con el tema ‘Que murmuren’, sólo se reprodujo en el mercado de Panamá y se espera que prontamente esté disponible en el mercado nacional.

Francisco Ángel ‘Kako’ Bastar falleció el 29 de julio de 1994, víctima de un infarto, hecho que su hermana Ana Luisa asegura le vino como consecuencia de su padecimiento de diabetes.

4 comentarios para “Kako Bastar en Historia de la Salsa”

  1. Edgar Salsa Dice:

    Felicitaciones muy bueno el material aqui publicado sigan Pa`Lante tenemos que recuperar nuestro archivo cultural ahora en manos de una empresa multinacional Mexicana La Cultura caribeña nos Pertenece corre por nuestras venas estamos Hechos de SALSA

  2. juan carlos Dice:

    que maravillosa es la musica latina y conocer a sus interpretes es obligacion de todo salsero gracias por la informacion ysigan difundiendo la musica afrolatinacaribeñaamericana y que viva la salsa

  3. RAY ROMERO Dice:

    Hola les escribo desde Venezuela, para mi es un honor poder saber por fin quien era el señor KAKO tenía curiosidad por lo mucho que es nombrado los felicito y lesa adelanto que remitiré a muchos colegas a que se metan en esta página para que descubran este extraordinario material, ¡Que viva la salsa caraj… !

  4. Elías torrero Dice:

    Saludos Richie siempre en los programas que produje a nivel radial me preocupe en mostrarle al mundo salsero lo grande del aporte musical de Kako siempre he creido que el mercado de la musica tropical no le ha dado el sitial que merece el gran Kako, y lo triste es que cuando ” algunos conocedores” se acuerdan no necesariamente se rsalta lo positivo, que lamentable, pero quiero que sepas que siempre lo mantenemos vivo los que en realidad vivimos este genero y nos preocupamos en escuchar aquellas producciones que nos dejo y que siempre nos llegan a lo profundo del alma, cuando escucho maña y sabor-la lengua-la fiera- las nenas del barrio y las joyas de puerto rico all star lo original de Kako por supuesto jajajaj sentimos mucho agrado en tenerlo presente siempre
    un abrazo
    Elías Torrero Panamá
    Tuve el privilegio de verlo en vivo en Panamá junto a Camilo Azuquita en 1976 que swing mi hermano imaginate tenia 13 años en ese viaje tambien vino Carlos Santos mi pana.

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